

Ideal «pa’ la calor»; ideal para refrescarse sanamente.
Esta es una alternativa sana y muy rica a los refrescos o a los zumos.
Igual que en el caso de las paletas, las aguas frescas son tan variadas como las frutas y las combinaciones que se te ocurran. Y si bien nosotros preferimos utlizar fruta de temporada, también es posible utilizar fruta congelada.

Aunque aquí, a diferencia de las que suelen tomarse en México: fruta+agua+endulzante, encontramos en el blog The Yummy Life la idea de agregar alguna hierba que deje su toque especial. El resultado es francamente delicioso.
Agua fresca de moras
Ingredientes:
- Fruta, de temporada (preferentemente) o congelada. Aquí utilizamos las moras de ese árbol centenario de Hormaza. Peinsa en cualquier cítrico, o melón, o sandía…
- Hierbas: Si bien opcionales, resultan un gran complemento para ciertas frutas. Por ejemplo la menta y la hierbabuena que siempre dejan su toque especial y de frescor, pero también en Yummy Life sugieren otras como el romero con sandía.
- Hielo
- Agua
- arihuá; no podía faltar nuestro néctar de agave para darle un toque sutil, o al gusto del consumidor. Buscamos con arihuá resaltar el sabor de la fruta y la hierba, más que hacer una bebida dulce.
- Jarra
- Cuchara de Madera
- Poner las moras en la jarra, calcular entre 1/4 o 1/5 parte de la capacidad de la jarra.
- Agregar la hierbabuena.
- Agregar arihuá al gusto, sugerimos un toque sutil de dulzor, pues buscamos una bebida refrescante.
- ‘Machacar’ ligeramnte la fruta y las hierbas con la cuchara de madera para que suleten un poco de zumo y de su sabor.
- Agregar 2/3 partes de hielo
- Rellenar con agua.
- Dejar reposar en el frigo al menos 1,5 horas para que a modo de infusión el agua tome los sabores de la fruta y la hierba.
Preparación:
Servir, compartir y disfrutar.


